Viejos rivales en la lucha por salvarse


El Granada se ha enfrentado antes a todos los equipos con los que aún tiene que jugar hasta el final de la temporada, salvo la UD Las Palmas



Un año más, el Granada enfila las últimas jornadas de la temporada bailando un endiablado vals con el descenso. A falta de siete jornadas para que concluya la campaña el equipo rojiblanco se encuentra a un punto del Getafe, el primer equipo en zona de descenso. Una situación que, aunque complicada, no es nueva: casi todos los equipos a los que se enfrentará el Granada son ya viejos conocidos de sus etapas finales de liga. Llegan las tardes de sufrir haciendo cuentas, de acompañar el transistor con la calculadora en el camino a Los Cármenes, de no descansar hasta el último minuto del último partido. La situación a la que se enfrenta el equipo esta temporada es, en cualquier caso, una de las más complicadas que ha vivido desde que volvió a primera división.

Aun así, en este curso fue necesario anotarse tres victorias y dos empates para lograr la salvación en Mestalla en la penúltima jornada. Una serie de resultados que es la mejor que ha obtenido el conjunto rojiblanco desde su regreso a la máxima categoría del fútbol español, igualando la de la campaña 12-13, en la que obtuvo la misma proporción de resultados. De hecho, el minué que el equipo baila con el peligro cada final de temporada es cada vez más agarrado: si de forma habitual el equipo rondaba los puestos de descenso sin alcanzarlos, la temporada pasada estuvo en esta zona durante cinco jornadas consecutivas de las últimas ocho, salvándose ‘in extremis’ al final empatando a puntos con el Eibar, primer descendido aquel año.








Con los números en contra

El análisis de los encuentros previos del Granada con los rivales a los que aún tiene que enfrentarse ofrece resultados que no resultan especialmente alentadores. Sólo la UD Las Palmas, que vuelve este año a la competición, no tiene resultados históricos que analizar. De los otro ocho combinados a los que se ha enfrentado el equipo rojiblanco en la recta final del campeonato, sólo ha conseguido ganarle a dos de ellos: el Málaga, contra el que se anotó una victoria en casa por 1-0 en la jornada 34 de la temporada 2012-2013 –aunque al año siguiente cayó en La Rosaleda por –4-1), y el Barcelona, al que también ganó por la mínima hace ahora dos años. Con todos los demás el Granada ha perdido invariablemente cada vez que se los ha encontrado en la recta final de liga. A saber: Atlético de Madrid, Sevilla, Levante, Athletic, Celta de Vigo y Málaga. Especialmente poco alentadores resultan las series de resultados correspondientes a los equipos de Madrid y Sevilla. A ninguno de los dos ha conseguido sacarles más de un empate en las tres últimas temporadas: un 0-0 al Atlético y un 1-1 al Sevilla, ambos en la pasada campaña. El resto de resultados sería mejor olvidarlos, incluyendo el 5-0 en el Vicente Calderón de la temporada 2012-2013 y el 4-0 en el Sánchez Pizjuán la campañasiguiente. La situación es, pues, comprometida para el equipo. Según esta serie histórica, y aunque es imposible predecir el futuro para saber cómo de caro se pagará el descenso esta temporada, los 28 puntos de partida hacen pensar que serán al menos tres victorias para asegurar la permanencia este año. Y el hecho de que seis de los ocho equipos a los que tiene que enfrentarse se encuentren a día de hoy entre los diez primeros de la categoría, tres de ellos entre los cinco primeros, arroja luz sobre la dificultad a la que el equipo granadino se enfrenta a la hora de afrontar estos encuentros. El baile esta temporada es especialmente agarrado y la salvación, como siempre, perentoria y urgente. Habrá quien, además del transistor y la calculadora, lleve también un rosario en peregrinación hacia el estadio del Granada.