Dos de cada tres inspecciones en locales de juego acaban en multa

La policía andaluza retira 13 máquinas recreativas y levanta 445 actas de denuncia en la provincia durante los seis primeros meses del año

Juanjo Cerero

La Policía adscrita a la Junta de Andalucía, una unidad dependiente de la Consejería de Justicia e Interior, tiene entre sus objetivos luchar contra el juego ilegal que se produce en la comunidad autónoma. Esta práctica, extendida en el territorio andaluz, en especial en las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla, tiene también su reflejo en Granada. Entre enero y junio del presente año, en concreto, este cuerpo policial autonómico retiró de circulación trece máquinas recreativas de las quince que tuvo que precintar por incumplimiento de la legalidad vigente.

También intervino hasta 214 boletos de rifas y sorteos no autorizados, que evitan de esta forma pagar los impuestos obligatorios. Son los datos con los que se saldan seis meses de investigaciones y operaciones en las que la policía efectuó registros e inspecciones en un total de 538 locales distintos a lo largo de la provincia. En estos registros fueron comprobadas 667 máquinas de juego. Fue necesario levantar un total de 445 actas de denuncia en más de medio centenar de establecimientos distintos. La estadística final supone que la unidad policial adscrita constató problemas en algo menos del diez por ciento de las ‘tragaperras’ sometidas al escrutinio de las autoridades –el 7,6%–.

En el conjunto del territorio andaluz, el número de boletos de rifas y cartones de lotería ilegales requisados superó los 45.000. Estas prácticas gozan de especial éxito y tradición en la provincia de Cádiz.


Los datos del juego en Granada en el primer semestre de 2016

Perder y ganar tras la pantalla

La lucha contra este fenómeno se intensifica tras una época muy difícil para el juego presencial. Entre 2007 y 2014, según un informe de la Confederación Española de Empresarios del Juego (Cofar), hasta 52.000 máquinas recreativas fueron dadas de baja. El juego físico, un sector antiguo y asentado en toda España, está sometido a una regulación profusa y detallada, que muchos empresarios del ramo no dudan en calificar de demasiado estricta; en especial en comparación con la situación que se vive con un buen número de plataformas en línea, que en muchos casos viven en un vacío de legalidad facilitado por la disgregación de las infraestructuras que permiten su funcionamiento.

El juego ‘on line’ es la rama del sector que vive un auge continuado en España, en especial después de que el Gobierno volviese a permitir la publicidad de sitios de juego en televisiones y otros medios de comunicación. Según los últimos informes trimestrales sobre el estado del juego en internet, elaborados por la Dirección General de Ordenación del Juego, dependiente del Ministerio de Hacienda, durante los primeros seis meses del año se han jugado en españa un total de 5.393,83 millones de euros, prácticamente un 2% del PIB nacional. Destaca en especial el dato del número de jugadores activos, que al cierre de junio había alcanzado los 604.392 al mes.

También hay diferencias entre el juego presencial y el virtual en relación a qué se prefiere jugar en uno y otro. En el mercado de internet en España no abundan tanto las loterías o rifas, centro de atención de la unidad policial adscrita a la Junta. Tras la pantalla, quienes juegan prefieren apostar (el 49,43% de ellos), aunque también tienen éxito los casinos (36,11%) y el póquer ‘online’ (13,78%). Al bingo sólo jugaron un 0,62% del total. Aún menos eligieron otros concursos: el 0,06%.