La deuda viva de los municipios de Granada

17 ayuntamientos de la provincia consiguieron eliminar sus créditos con las entidades financieras durante los peores años de la crisis

Juanjo Cerero Antonio Sánchez

Uno de cada seis consistorios de Granada puede afirmar hoy con tranquilidad que no le debe un euro a los bancos. Son mirlos blancos entre los 171 municipios que componen la provincia, que acumula en conjunto una deuda de 381 euros por habitante. Y ello a pesar de que un número importante de ayuntamientos, uno de cada tres, consiguió reducir el nivel de endeudamiento con entidades bancarias en el último mandato electoral. Entre 2011 y 2015, además, 17 nuevos ayuntamientos lograron dejar a cero sus deudas con los bancos.



Sin embargo, los que han tenido que pedir más dinero para llevar a cabo su labor diaria son más que los que no lo han hecho. En concreto, 73 de ellos aumentaron su nivel de deuda durante el último mandato, mientras que lo redujeron 61. Dos de cada tres ayuntamientos que deben hoy más dinero a los bancos que hace cuatro años se encuentran en dos zonas: la Costa y el cinturón metropolitano de la capital. Entre los consistorios morosos hay más casos que destacan. Hay cinco localidades que no habían contraído deudas en 2011 y que ahora deben de media 227,52 euros por habitante. Incluso alguno de los municipios de reciente creación en la provincia de Granada, como es el caso de Dehesas Viejas, cuenta ya con una deuda de 197,95 euros por cada uno de sus 783 moradores.



Para conseguir dejar el contador de deuda a cero no es siempre necesario dejar de recoger la basura, cortar la luz o no abrir las piscinas municipales. Treinta pueblos, en diversas circunstancias, viven al día con los bancos. Algunos de ellos, que tenían un nivel de deuda de más de cien euros por habitante en 2011, han logrado en un solo mandato electoral poner su contador de créditos a cero. Las recetas para ‘cocinar’ este éxito son variadas.

Huétor Vega tenía en 2011 una deuda de 161 euros por habitante. Ese año accedió al gobierno municipal el PP. Su alcalde, Mariano Molina, cuenta que había «gastos excesivos» en el Consistorio del Área Metropolitana, debido a que no se seguía «ningún control» a la hora de gastar el dinero municipal. «Existían determinados suministros que tendrían que haberse contratado y no se había hecho», relata. Por ejemplo, la revisión de los ascensores municipales, que estaban contratados a empresas diferentes que por separado encarecían el coste. «Sacamos a concurso el mantenimiento de los aparatos y reducimos bastante lo que se estaba gastando», explica el regidor hueteño. «Había determinados servicios que (pudimos) hacer lo mismo. En limpieza nos ahorramos unos 300.000 euros en un año», detalla. Desde 2012, expone el alcalde, el Ayuntamiento de Huétor Vega comenzó a tener en sus arcas más dinero del que había presupuestado y ello le permitió poder amortizar los préstamos. Actualmente, con el superávit que se logró en 2015, el Consistorio ha realizado contratos de tres meses a personas en riesgo de exclusión social.



Eficiencia

Francisco Hidalgo, alcalde de Almegíjar, destaca la eficiencia con la que trabaja el personal de su Ayuntamiento. «Aquí nos apoyamos en una secretaria y un administrativo que nos aporta Diputación. Además tenemos una administrativa». La deuda con los bancos de 200.000 euros que tenía registrada en 2011 fue consecuencia de un préstamo que se solicitó para la construcción de una residencia. «Se iba a pagar poco a poco, pero con la Ley de Estabilidad Presupuestaria se nos obligó a ponernos al día y lo hicimos sin problema. Tenemos recursos y los cargos electos aportamos al pueblo todo lo que sabemos para ahorrar costes. Apenas subcontratamos servicios y ahorramos», cuenta el regidor de la localidad.


El Ayuntamiento debe a los bancos el triple que Diputación

Según los últimos datos, publicados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, el nivel de endeudamiento con entidades bancarias de la ciudad de Granada alcanzó al cierre de 2015 los 256,66 millones de euros. El de la Diputación de la provincia se encuentra, por su parte, en los 83,77 millones de euros, lo que supone que la de la ciudad la sobrepasa con creces, llegando a multiplicarla por tres.

Ambas instituciones han seguido durante los cuatro años del último mandato local caminos opuestos en lo que al progreso de su nivel de deuda se refiere. La capital de la provincia ha hecho crecer el monto que deja a deber a los bancos en un 81,15%, desde los 141,16 millones de 2011 hasta el nivel actual. Si al comienzo del anterior mandato cada habitante de la ciudad debía 590 euros a entidades financieras, la cifra alcanzó en 2015 los 1088,36 euros.



La Diputación, por su parte, ha ido pagando algunas de sus deudas en los últimos cuatro años. El organismo ha conseguido aligerar sus adeudos en un 45,68%. Los 154,23 millones que sumaban estos deberes en 2011 son ahora, 83,77 millones de euros. En relación con ella, los 256,66 millones que debe a los bancos el Ayuntamiento de Granada son una cifra un 306,6% superior.

El elevado volumen de deuda de la capital, en el que juega un papel importante la implantación del plan de pago a proveedores, es uno de los problemas a los que deberá enfrentarse el nuevo alcalde de la ciudad, Francisco Cuenca.


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